Sunday, April 16, 2006

La Pamplonada del 2001 (2)...

Pues ahora continuaré la “mágica” segunda parte del gran y hermoso viaje a la Pamplonada del 2001, donde aprendí muchas cosas (más que en la escuela) y que además me sirvió para entender el famoso misterio de cómo es posible tomar alcohol súper corriente en una fiesta y no quedarse ciego en el intento. Además que fue una de las experiencias mas divertidas, teniendo en cuenta que para el futuro, es muy difícil que pueda repetirla (claro, si el alcohol te da chance, además que simplemente no creo viajar a Europa en verano en los próximos 2 años).

Pero pues me quedé en que una banca puede ser una de las mejores compañeras para dormir en un viaje, ya que para descansar son súper ortopédicas, mejor que un colchón y más baratas (quien te ofrece dormir a la luz de las estrellas tan cómodo). Y pues para agregar, ya entiendo porque el periódico es la elección de los vagabundos, pues no cualquier material te mantiene informado y a la vez calientito. El caso es que como a las 5:00 am uno de esos “policías” que “cuida” los lugares públicos me despertó pues no era legal dormirse en la calle, y que tenia que llegarle. Igual el no entendió que era simplemente un método para descansar, pero en fin, me “levanté” y todavía credo (aclaración: credo es estar en el limbo entre jaladón, desvelado y crudo) busqué una tienda a comprar café (en el parquecito apareció mágicamente Christian dormido también) para intentar hacer pasar el efecto, y así prepararnos para el encierro de los toros. No recuerdo cómo haber encontrado a Mario y su hermano en el camino, si Pamplona es algo grande Por cierto las calles ya estaban llenas de basura, pero no eran solo vasos y ya, sino botellas enteras y borrachos tirados. En fin, llegué a una tienda y después de 2 expresos algo cargadones, regresé al planeta tierra (o algo así).

Ya era más de mañana, y estábamos esperando que soltaran a los toros, pero supuestamente hay reglas, como la que los turistas, las mujeres y los borrachos no pueden correr (por seguridad) y aunque pues yo rompía una regla y media de esas (borracho y turista), pues nos metimos al callejón (Mario rompía dos reglas; la primera y la segunda). El chiste es este, a las 7:55 más o menos empieza el rezo a “San Fermín” que los habitantes hacen, ofreciéndole la corrida; a las 7:58 sueltan un “chupinazo” que es el equivalente a un cohetón para que los toros se despierten y ataranten; y finalmente a las 8:00 truenan el segundo chupinazo para abrir la reja donde están los animales y empiece el encierro. Lo importante que hay que ver es que la tradición venía de que antes para llevar a los toros de el encierro a la plaza, se hacía esto, pero pues la gente poco a poco se empezó a meter, hasta que se hizo tradición. Ahora bien, el recorrido son como 800 metros y pues tiene doble barda en algunos lugares, la primera para poder saltar en dado caso que te quieras salir, y la segunda para los turistas que están viendo. Aclaro que posiblemente algunas cosas de éste párrafo pueden estar mal, así que si alguien sabe como se hace exactamente, me lo informe y así no decir cosas por decir, sino con bases de conocimiento.

El caso es que pues brincamos todos dentro, pero pues nos fuimos casi al principio, es decir como a 15 metros de donde se abren las puertas para que salgan los toros. Y pues mi “gran” idea era correr hasta la plaza de toros, y me veía como todo un campeón llegando antes que los toros, así como el héroe del día. Pero creo que ahí es donde el alcohol barato me desbarató algunas neuronas, pues no consideré que un animal que pesa media tonelada y que tiene 4 patas, puede correr más rápido que cualquier ser humano, además de que es peligrosamente mortal. No se en que momento perdí a todos, pero me quedé solo esperando para correr, y el caso es que simplemente al escuchar el segundo chupinazo la adrenalina te corre por todo el cuerpo, te sientes súper nervioso y además corres como el demonio. No sabes porqué pero la gente empieza a correr también; algo así como una estampida humana. Entonces pues de repente empiezas a sentir como los toros te salen por detrás y empiezan a perseguirte, y por más rápido que corras, solamente ves a esos monstruos pasar a tu lado.

Y pues es aquí cuando viene la parte central de la historia, ya que estando corriendo a través de los toros, pues sencillamente como a medio metro de mí, venía atrás un como holandés o algo así. Y de repente un toro empieza a correr en nuestra dirección. Por más que aceleraba nada más no cedía el animal (en sentido literal y figurado) y pues al holandés le llega a dar un tope contra la pared, el cuate este sale volando hacia la barda y cae al suelo; todo esto a una velocidad impresionante. Aquí es cuando creo que el efecto del vino se pasó por completo y me puse a pensar “¿qué estoy haciendo aquí?” por lo que me salté la bardita huyendo de la corrida, sintiendo el tiempo demasiado lento, ya que pues si en el inter un toro venía y me cornaba la pierna, todo acababa para mi. Lo más impresionante es que si no hubiera estado el holandés tras de mi (sin albur) pues el toro me hubiera aventado a mi contra la pared. Cuando voltee a ver el holandés estaba en el suelo con un charco de sangre, me espante mucho, pero llegó el señor de la Cruz Roja para atenderlo y me dijo que solo tenía sangre de la oreja, pues se había desmayado, pero no era nada grave (en sí corrí como 10 segundos, pero si parecía una eternidad, tomando en cuenta todo lo que pasó).

Ya una vez que pasó todo el relajo, pues simplemente busqué a Mario y a todos en el lugar donde dijimos que nos íbamos a ver, y pues todos tenían una expresión de adrenalina en la cara, con un poco de espanto y emoción. Y pues tuve que hacer mi último acto no conciente, que fue marcar en ese momento a México para avisarle a mi mamá lo que había hecho, como corrí y como me salvé de los toros (ah, maldito vino, no quería morir de mi cuerpo). La próxima vez les contaré el final de todo esto, que no es muy emocionante ya, pero tiene sus tintes divertidones.

Por cierto, ya salió el álbum Panini del mundial, y pues ya tengo un buen de repetidas, parece ser que la selección de Brasil y la de México son las más complicadas para conseguir. Si alguno de ustedes también lo colecciona, díganme para intercambiar. Y buen inicio de semana, después de la Semana Santa.

3 Comments:

At 5:02 PM, Anonymous Oscar said...

jajajaja Muy buena historia, con buena moraleja !

Por cierto mi primo dice que te cambia estampitas del album, tambien lo colecciona. XDD

 
At 12:57 PM, Blogger ulises said...

Yeih!! albums para recordar la infancia!!!! oye ps q buena onda, realmente entre decir algo y hacerlo hay mucho trecho, a mi me gustaría ir a la pamplonada, pero creo q terminaría saltando como tu jeje cuidese primo, enjoy your work!!!

 
At 6:28 PM, Anonymous Shery said...

ahhahahahahahahahahaha!!
buscando en google, "pamplonada" salió tu pagina, y me aventé toda la historia!!!... muy buena por cierto!!

iré pero a la Pamplonada de San Miguel de Allende ahora Septiembre 2007!

y realmente no me animaría a entrar ahi con los toros.. jajajajjj que miedooo
pero bueno, se "VE" que es divertido.. se "VE" nadamas,

hahaha no quiero averiguarlo

saludos,
una desconocida


Shery*
Monterrey, N.L

 

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